lunes, 17 de junio de 2019

Acciones contra el Trabajo Infantil, Responsabilidad y Diálogo Social

Acción contra el trabajo infantil 

El IPEC ha trabajado de diversas formas para lograrlo: mediante programas nacionales encaminados a promover reformas de política, crear capacidad institucional e inducir la adopción de medidas prácticas para eliminar el trabajo infantil, y mediante la sensibilización y la movilización encaminadas a cambiar la actitud social y promover la ratificación y aplicación efectiva de los Convenios de la OIT en la materia. Estas iniciativas han hecho posible que cientos de miles de niños fuesen rescatados del trabajo y rehabilitados, y que otros no llegaran a incorporarse a la vida laboral. Como complemento de esta acción directa generalizada, se ha realizado un trabajo de investigación sustancial y exhaustivo, análisis de política y legislación, evaluaciones de programas y vigilancia del trabajo infantil, que ha permitido ir creando una amplia base de datos estadísticos y metodologías, estudios temáticos, prácticas idóneas, directrices y material pedagógico. 

Responsabilidad Social Empresarial (RSE) y trabajo infantil: 



Las empresas están cada vez más sensibilizadas con el trabajo infantil en el seno de sus cadenas de producción: lo consideran inconsistente con los valores empresariales y una amenaza hacia su imagen, su capacidad para reclutar y mantener a sus trabajadores y la sostenibilidad de sus cadenas de producción. Los niños en situación de trabajo infantil se encuentran en todas las etapas de las cadenas de producción, sin excluir el sector de la agricultura, la industria manufacturera y la venta al por menor. 

La unidad de diálogo social del IPEC apoya los esfuerzos de las empresas para reducir el trabajo infantil y aumentar el cumplimiento con los estándares de la OIT sobre el trabajo infantil: Convenio núm. 138 sobre la edad mínima de admisión al empleo y el Convenio núm. 182 sobre las peores formas de trabajo infantil. La mencionada sección apoya a las partes interesadas, como la Plataforma sobre el trabajo infantil y otros grupos (colaboradores públicos y privados para combatir el trabajo infantil en las cadenas de producción y reforzar la capacidad de los constituyentes de la OIT). Igualmente apoya la investigación y los proyectos especializados, concretamente el desarrollo de guías de orientación empresarial que utilizan los “Principios rectores sobre las Empresas y los Derechos Humanos” de las Naciones Unidas como una herramienta empresarial para garantizar que se respeten los derechos de los niños libres del trabajo infantil, tal y como se recoge en los Convenios de la OIT. 

Diálogo social y trabajo infantil: 


El objetivo principal del diálogo social es fomentar el fortalecimiento del consenso y la participación democrática de las partes interesadas del mundo del trabajo. La legislación laboral, las relaciones laborales y el diálogo social están en el centro de la organización económica y social de los Estados Miembros de la OIT. Desde sus inicios, el diálogo social ha actuado como un enlace transversal para la acción de la OIT y como un mandato constitucional. La Declaración relacionada con los objetivos y propósitos de la Organización Internacional del Trabajo (Declaración de Filadelfia) aboga por “lograr el reconocimiento efectivo del derecho de negociación colectiva, la cooperación de empleadores y de trabajadores para mejorar continuamente la eficiencia en la producción, y la colaboración de trabajadores y empleadores en la preparación y aplicación de medidas sociales y económicas”. 
  • El papel de las organizaciones de empleadores y trabajadores 
Las organizaciones de empleadores y trabajadores han sido pioneras en la promoción de las normas internacionales del trabajo, incluida la interdicción del trabajo infantil. La colaboración de los empleadores es fundamental en la lucha contra el trabajo infantil porque pueden asegurarse de que sus empresas no empleen mano de obra infantil. Asimismo, pueden presionar a los que contraten a niños – a menudo se trata de pequeñas empresas del sector informal. Además, las organizaciones nacionales de empleadores tienen la capacidad para ayudar en la recolección de datos sobre el número de casos de trabajo infantil en los diferentes sectores. También pueden influir en el desarrollo de políticas nacionales adecuadas para la erradicación del trabajo infantil, colaborar con los sindicatos y las ONG para diseñar respuestas pertinentes, en especial en cuanto a la formación y calificación profesional para los niños trabajadores. Por último, fomentan la sensibilización pública sobre las injusticias del trabajo infantil y los derechos del niño. Los resultados de la acción de las organizaciones de empleadores no se limitan al nivel nacional. También actúan a escala internacional a través de la Organización Internacional de Empleadores (OIE) respaldando los esfuerzos dedicados a la erradicación del trabajo infantil mediante diferentes medidas, como el diseño de directrices para la acción. 
  
En los años 1860, las organizaciones de trabajadores fueron las primeras en llamar la atención sobre la necesidad de una campaña contra el trabajo infantil. El trabajo infantil sigue siendo una ofensa para con los objetivos de todos los sindicatos. Es, por tanto, un punto de partida fundamental para el desarrollo de las organizaciones de trabajadores. Los sindicatos, en su calidad de organizaciones representantes de un gran número de personas, pueden aunar sus fuerzas para erradicar el trabajo infantil. La negociación colectiva, que forma parte del diálogo social, es una de las estrategias principales de los sindicatos para luchar contra el trabajo infantil. Además, teniendo la capacidad para organizar campañas pueden difundir nuevos mensajes y tomar acciones directas para influir en las prácticas y la legislación laboral. Son organizaciones integradas a estructural vertical y como tales ofrecen un vínculo único entre el nivel global y nacional sobre cuestiones relacionadas con la protección social y los derechos del niño. Desde su posición, los sindicatos pueden vigilar y tomar medidas directas para prevenir el trabajo infantil, retirar a los niños del trabajo y proponer alternativas como una educación de calidad y la preparación para el mundo laboral adulto. Las organizaciones de docentes a nivel nacional e internacional tienen un papel esencial en el fomento de la Educación para Todos (EPT). Por último, la Confederación Sindical Internacional (CSI)  y la Unión Internacional de los Trabajadores de la alimentación, Agrícolas, Hoteles, Restaurantes, Tabaco y Afines (UITA)  siguen desempeñando un papel central en la promoción de la erradicación del trabajo infantil dentro del debate sobre derechos humanos y desarrollo.

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